 La actividad en el Betis B tras la finalización del campeonato es frenética. Tras la confirmación de Josep María Nogués como técnico del filial y el fichaje del extremo diestro Rubén, ayer el club confirmó la llegada del delantero luso Vivaldo Alexandre, internacional sub 19 con Portugal. El siguiente en caer podría ser Nolito, al que Nogués desea en el equipo, aunque también se está muy pendiente de jugadores importantes en anteriores años.
El primero de ellos es el central Zamora. El madrileño está dispuesto a cambiar de aires si no cuenta para el primer equipo, aunque la idea del club es la de no desprenderse de él o, en tal caso, buscarle una cesión. Así, equipos como el Xerez (ya preguntó por él la temporada pasada) y el Tenerife han mostrado su interés por sus servicios.
Otro de los baluartes en el segundo equipo de la Palmera es Cañamero. El extremo derecho del Betis B ha finalizado contrato con la entidad heliopolitana, que hasta el momento no se ha dirigido al jugador. Así, conjuntos de Segunda B como el Pontevedra, Jaén, Benidorm, Linares y Cartagena ya han llamado a su puerta. No obstante, el habilidoso jugador ha despertado la atención de clubes de Segunda División, como el recién ascendido Girona. Aun así, el mejor colocado es otro equipo catalán, el Nàstic. En la misma situación que Cañamero se encuentra el defensa Pepe. El capitán del filial durante la última campaña parece que tampoco va a renovar, por lo que clubes como el Cartagena se han dirigido al central para intentar contar con él de cara al próximo año.
Por último, en los próximos días también se tratará el futuro de otros jugadores que han sido piezas claves en el filial verdiblanco, como son los casos de Toni y Carlos Valverde, que están a la espera de saber cuáles son las intenciones del club para tomar una decisión de cara al futuro. Nogués tendrá la última palabra.
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