El Zaragoza B toma ventaja en la final de la Copa Federación
Cuando sobre el césped de un campo de fútbol confluyen excelentes jugadores, lo normal es que a lo largo de un partido suceda algo extraordinario. Ayer, en el choque de semifinales de la Copa Federación entre Teruel y Real Zaragoza B, sucedió.
El duelo fue igualado, pero Guillermo Grande sacó de la chistera un zapatazo que se coló en la meta turolense sin que Bodo pudiera evitarlo. Con eso bastó para decidir el envite y la eliminatoria se pone en ventaja zaragocista.
El filial blanquillo llegaba como favorito, por plantilla y por la exhibición del pasado domingo ante el Figueruelas, para llevarse la eliminatoria encarrilada a la capital del Ebro. Sin embargo, el partido fue todo lo contrario ya que la igualdad predominó durante la mayor parte del duelo.
Los pupilos de Emilio Larraz saltaron al campo sin complejos y presentaron una dura batalla. El Zaragoza B se fue desperezando de su letargo inicial y fue cogiendo más peso con el balón. Los zaragocistas intentaron acercarse al área de Bodo, pero fue imposible gracias al buen trabajo táctico desarrollado por el conjunto turolense, que hizo que al descanso se llegara con la igualada inicial en el marcador.
En la segunda parte, ya con los cambios, el partido siguió igualado hasta que apareció Guillermo Grande. Grande, recién ingresado al juego, cogió un balón rechazado y lo puso en las redes de los de Larraz. Mazazo. Poco después, los visitantes se quedaban con diez y el Teruel estiraba líneas. El filial tuvo alguna ocasión, pero el marcador no se movió y el Zaragoza B partirá con una mínima renta en la vuelta del domingo.