 A priori, si pudiéramos prever uno de los partidos más atractivos de la competición liguera en Tercera División, entre varias alternativas propondríamos, sin duda, un Teruel-Real Zaragoza B. Y ese es, precisamente, el emparejamiento que ha deparado este partido de vuelta de semifinales de la Copa Federación. Ya el adelanto de la Ciudad Deportiva, que se saldó con un 1-0 a favor de los futbolistas que dirige Manolo Villanova, dio una buen a medida de la calidad de estos dos equipos, que sin lugar a dudas debería estar en mayo en la zona alta de la clasificación, luchando por permanecer en la fase de ascenso a Segunda División B.
No obstante, ahora nos encontramos en otros menesteres y el partido de hoy servirá como ensayo general de cara al inminente comienzo de la Liga. Ambos conjuntos pondrán sobre el tapete sus `onces´ más aproximados a los que formarán el próximo domingo, dejándose de experimentos pues a estas alturas hay pocas cosas que se desconocen. El nuevo filial de Manolo Villanova es el señalado por todos como favorito número uno, pues lleva más tiempo que nadie entrenando, tiene jugadores jóvenes y de extraordinaria calidad y representa el esfuerzo de un poderosísimo club obligado a regresar a una Segunda División B de la que nunca debería haber salido hace ya tres temporadas.
Por su parte, el Teruel ofrece un modelo muy distinto para completar el mismo camino: experiencia y bloque para un proyecto que inicia su tercera año consecutivo con Emilio Larraz al frente. El técnico aragonés afirmó de forma clara tras el partido de ida que el 1-0 "no es un buen resultado", sin embargo, no renunciarán a darle la vuelta, aunque sin perder el horizonte, pues si el Teruel es uno de los mejores competidores, no olvida que lo más importante es la Liga, y en ella es donde deben darl todo. Con estos parámetros, esta tarde en Pinilla se podrá presenciar uno de los mejores partidos del fútbol aragonés, más con ritmo de Liga que de pretemporada.
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