 Cada vez que algun jóven de la cantera de Zubieta debuta con el primer equipo, es un nuevo motivo de felicidad para realistas, que saben que su cantera es la joya de la corona y una de las razones de ser de la Real. A principios de septiembre fue el portero Eñaut Zubikarai y ayer el centrocampista David Zurutuza. Ambos se estrenaron con éxito con la camiseta del primer equipo.
Para el de Hendaia tampoco ha sido fácil el camino. La campaña pasada fue uno de los jugadores del Sanse elegidos para el paso previo hacia el primer equipo: fue cedido al Eibar y tras un inicio donde pudo exhibir su calidad, golazo en Vigo incluido, su progresión se vio frenada por las lesiones y terminó con menos protagonismo del deseado, aunque intervino en 24 partidos, 16 de titular.
Incertidumbre
En verano regresó a Zubieta y su destino parecía el primer equipo. Sin embargo, el club decidió que lo conveniente era una nueva cesión. El Sevilla Atlético presentó una oferta, pero para hacerse en propiedad con sus derechos, lo que la Real rechazó. Finalmente, tampoco se le encontró destino para ir cedido y el club le hizo ficha del Sanse.
Zurutuza se convirtió en jugador del filial a todos los efectos. Ficha, entrenamientos y partidos con el Sanse. Durante la temporada no ha sido un habitual en los entrenamientos del primer equipo. En en Sanse se ha convertido en uno de los puntales del equipo, aunque ha sufrido diversos problemas físicos que le han frenado.
Mediapunta de calidad y con bastante gol, los habituales de los partidos del Sanse reclamaban su salto arriba, y más teniendo en cuenta la escasez de efectivos de la primera plantilla.
Esta semana le ha llegado la oportunidad y ayer, el debut. Salió cuando la prioridad era no encajar un gol y realizó un trabajo más que serio. La tentación era intentar lucirse cuando no procedía y Zurutuza dio una respuesta impecable. Acertó al interpretar lo que el partido exigía de él. Un debut ilusionante. Una alegría.
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